DON SANTIAGO BERNABEU

 

Santiago Bernabéu Yeste
Una vida dedicada
al Fútbol
Dos jóvenes comentaban en una esquina de mi pueblo:
— ¡Qué interesante está la Liga Española de Fútbol!
— Imagínate, este fin de semana juegan el Real Madrid y el Barcelona.

¿Dónde juegan, en el Nou Camp o en el Bernabéu?
— En el Bernabéu, el estadio del Madrid, uno de los mejores del mundo.
— ¿Por qué se llamará así?
— Creo que porque así se llamaba un jugador del Real Madrid hace muchos años.El diálogo me motivó a buscar en los archivos aspectos relacionados con la vida de Santiago Bernabéu Yeste, persona imprescindible en la historia del Real Madrid y del fútbol mundial. Nació el 8 de junio de 1895 en Albacete, hijo de la cubana Antonia de Yeste Núñez y de Santiago Bernabéu Ibáñez, un abogado valenciano muy amante del fútbol.

 

Su infancia se desarrolló en Madrid. Allí estudió en el Colegio de los Padres Agustinos, donde comenzó a jugar fútbol porque según él, “era la mejor forma de no pasar frío en el patio”. Sus habilidades alcanzaron tal notoriedad que en 1909, con sólo 14 años, fue llamado a la sección juvenil del Real Madrid, mientras cursaba el bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros.

En aquel entonces el club no tenía estadio propio por lo que la junta directiva alquiló un terreno en la calle O’Donnell y, según los historiadores, Santiago Bernabéu fue de los que más ayudó en la preparación del campo y hasta pintó la valla de madera que había sido comprada por Don Pedro Parages.

 Cumplidos los 17 años, lo promovieron al equipo de mayores y fue tan buena su labor que pronto sus compañeros lo escogieron como capitán.Mientras crecía como jugador, continuó sus estudios hasta terminar la carrera de Derecho, tal como era el deseo de su padre.

Durante su paso por el Real Madrid anotó más de 1 200 goles, y la mayor parte de los años jugando como amateur, es decir, sin cobrar un centavo.

Pese a ser uno de los mejores de su tiempo, Bernabéu nunca integró la selección nacional de España. Al parecer, el hecho de ser castigado por denunciar públicamente el sistema de cuotas regionales por el que se convocaba a los jugadores, despertó el rechazo de los grandes magnates del fútbol nacional. La independencia y honestidad, sus virtudes más firmes, siempre se mostraron irreductibles en él

En 1927, después de 15 años como jugador, Santiago dejó el fútbol activo y pasó entonces a la junta directiva del club, donde se mantuvo hasta 1935.

La Guerra Civil española paralizó el fútbol en el país. Durante ese período, justo en los momentos de mayor persecución, Santiago estuvo a punto de ser detenido, aunque afortunadamente sus amigos le avisaron y pudo huir. Una vez a salvo se alistó en el Ejército Nacional, con el que participó en la campaña de Cataluña.

Al terminar la guerra el Real Madrid ya no tenía terreno, sus fondos habían sido saqueados y los jugadores no alcanzaban para formar un equipo. Sin embargo, Santiago Bernabéu no se amilanó y con mucho esfuerzo contactó amigos y simpatizantes del club hasta conseguir volver a inscribirlo en la Liga Española como un Equipo de Fútbol en Circunstancias.

Sin dudas, fue un trabajo que logró salvar al club de la desaparición e impregnarle además, las mejores cualidades de Bernabéu, un atleta que siempre se caracterizó por su tesón, su sacrificio, su visión de futuro y un gran amor por los colores del uniforme, como muy pocos dirigentes de fútbol han tenido jamás.

Sin embargo, pese a su influencia, no era el presidente del club. A ese puesto llegó, de manera provisional, después de que el gobierno español obligara a dimitir a los presidentes del Real Madrid y el FC Barcelona, debido a la ola de violencia desatada entre ambos equipos luego de que el Madrid le ganara un partido al conjunto catalán en septiembre de 1943.

Para lograr su proyecto de hacer del Madrid el mejor club del mundo, Santiago formó directivas donde cada persona estaba encargada de un área determinada, cuerpos técnicos independientes para cada sección del club e incluso para cada categoría del fútbol y un apoyo institucional total a las peñas madridistas que comenzaron a surgir por toda España primero y después por todo el mundo, además de potenciar nuevas secciones en disciplinas como baloncesto, balonmano, voleibol, tenis y gimnasia, entre otras. Ese estilo fue tomado en cuenta más tarde por otros clubes de varios países europeos.

En su programa estuvo también la construcción del estadio Nuevo Chamartín, que por entonces fue el más grande de Europa, y una Ciudad Deportiva donde se pudieran desarrollar las categorías inferiores y los socios del club disfrutaran de diversos servicios.

Pese a los éxitos administrativos, al Real Madrid aún le faltaban los resultados. Fue esa la causa por la que Bernabéu salió a buscar a los mejores jugadores del mundo y a la sazón contrató, entre otros, al argentino Alfredo di Stéfano, quien trajo para el equipo la conquista de su tercer Campeonato de Liga luego de 21 años sin poder ganar.

Tal fue la influencia del presidente y el agradecimiento de los socios que el 4 de enero de 1955, la Junta General acordó por aclamación cambiar el nombre del Estadio Nuevo Chamartín por el de Estadio Santiago Bernabéu. A Don Santiago no le gustó la idea, pues siempre rehuyó al protagonismo. Además, el nombre anterior del coloso deportivo era parte de su vida, pero como se trataba del sentir del madridismo, no tuvo más salida que aceptar.

Era tanta su honradez que jamás consintió que el equipo le pagara un sueldo como presidente. Su honestidad llegó a popularizarse como un famoso dicho en España: “Creo en Dios, en España y en Don Santiago Bernabéu”, lo que ilustra a la perfección la confianza ciega que este hombre sin igual despertaba.

Luego de varios triunfos consecutivos en la Liga de Primera División, Santiago Bernabéu se lanzó entonces a la idea de organizar un torneo entre los ganadores de cada liga europea, proyecto que cobró vida poco tiempo después y que hoy conocemos como La Liga de Campeones o Champions League.

Cuando Don Santiago se enteró que padecía una mortal enfermedad, su estado de ánimo cayó por primera vez., pero a pesar de ello no falló a sus obligaciones. Su última aparición en el palco del estadio que lleva su nombre provocó una escena inolvidable cuando los 120 mil espectadores se pusieron de pie y le regalaron una atronadora ovación en la que se mezclaron aplausos y lágrimas de homenaje al hombre que había convertido su sueño personal en la dicha de todos los aficionados madridistas.

La última vez que dirigió la Junta del Club, apenas podía ya sostenerse en pie. Cinco días después moría. Cuentan que en su lecho de muerte pidió a los amigos íntimos que no dejaran a su mujer desamparada

Era el día 2 de junio del año 1978. Más de cien mil personas desfilaron por la capilla ardiente instalada en el estadio para darle el último adiós. Poco tiempo después, en la inauguración del Campeonato Mundial de Argentina, se guardó un minuto de silencio en su honor. Nota:
Santiago Bernabéu dirigió el Club Real Madrid por 35 años. En ese período el equipo ganó 16 Ligas Nacionales, 6 Copas de España, 6 Copas de Europa, 2 Copas Latinas, 2 Pequeñas Copas del Mundo y una Copa Intercontinental.
En su memoria, el Real Madrid entrega cada año el Trofeo Santiago Bernabéu.

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